SAN FELIPE
Prometieron no mentir, no robar y no traicionar… pero la realidad es otra.
Hoy vemos abandono, falta de atención y gobiernos que le fallan a su propia gente.
Y eso, en el municipio de donde proviene el propio gobernador, es inaceptable.
En San Felipe no se trata de partidos, se trata de las familias, de su bienestar y de su futuro.
