La salud de las mujeres no puede depender de decisiones tomadas desde un escritorio.
Fuimos al Hospital Materno Infantil para escuchar directamente a las mujeres y conocer qué piensan ante su cierre y los cambios que hoy generan preocupación e incertidumbre sobre su atención.
Mientras el gobierno habla de avances, la realidad se escucha afuera de los hospitales: mujeres que necesitan certeza, atención oportuna, personal suficiente y servicios de salud que realmente respondan a sus necesidades.
Desde el ONMPRI Yucatán creemos que antes de cerrar, cambiar o trasladar servicios, se debe escuchar a quienes dependen de ellos, porque la salud materna no admite improvisaciones.
Seguiremos dando voz a las mujeres y señalando lo que no está funcionando, porque gobernar también significa escuchar y garantizar una atención digna.
