Un informe de gobierno NO puede ser solo discurso.

La rendición de cuentas exige indicadores, metas claras, datos verificables y resultados medibles. Sin métricas, sin líneas base y sin metodología, no hay transparencia. Y sin transparencia, no hay confianza.

En 2025 se presentó un informe sin parámetros objetivos para saber si Yucatán avanzó, retrocedió o se estancó. No hay comparativos reales, no hay desagregación por regiones, por niveles de ingreso ni por género. No hay indicadores estratégicos que permitan evaluar el impacto de las políticas públicas.

Una política pública que no se mide, es propaganda.

La glosa debe ser un ejercicio republicano de evaluación técnica, no una ampliación de la narrativa oficial. La ciudadanía merece información clara, verificable y medible.

Exigimos transparencia proactiva.

Exigimos datos.

Exigimos resultados.

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