EL PRI NO TIENE QUE PEDIR PERDÓN.
Quienes abusaron del poder, se burlaron de la gente y traicionaron su confianza tienen nombre y apellido y son los que si deberían pedir perdón, como señaló nuestro presidente, esos, hoy ya están a Morena y no van a regresar.
El PRI está rectificando con caras nuevas, trabajo en las calles y una renovación que no le teme a reconocer el pasado y aportar la experiencia para corregir el presente.
En Yucatán tenemos claro el camino, menos privilegios, más trabajo. Menos oficina, más calle.
